Delitos a un solo clic |
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El grupo de delincuencia económica de Gijón investiga los fraudes informáticos El Cuerpo Nacional de Policía evita el uso indebido del dinero de otros en la web Delincuentes y policías en la red de redes: internet. El año 2008 se cerraba con dos noticias muy relacionadas entre sí en la sección de sucesos: una mujer colgaba en una página de contactos lésbiscos fotografías de una compañera de trabajo sin su consentimiento y facilitaba su número de teléfono. Mientras tanto, un ciudadano de nacionalidad argentina estafaba más de 50.000 euros a una empresa de información financiera que operaba a través de internet y que tenía su sede física en Granada. Ambos delitos tienen un mismo espacio, virtual que no real, que cada vez es más accesible a todos: internet. Los delincuentes se han adaptado, han buceado en el mundo de las nuevas tecnologías y han encontrado huecos por los que colarse. Los agentes de Gijón del Cuerpo Nacional de Policía especializados en delitos económicos intentan dificultarles el trabajo explorando la delincuencia cibernética y siguiendo sus pasos. Son un «antivirus» humano que protege las cuentas de correo, de banco y hasta las redes sociales como Tuenti o Facebook. Un ciudadano medio utiliza varias veces al día internet. La red abre un inmerso campo de posibilidades. La compra de las vacaciones, los billetes de tren o simplemente la consulta de la cuenta bancaria son servicios a los que cualquiera puede acceder con un solo clic desde el sofá de su casa. Para poder contratar la mayor parte de éstos servicios las empresas virtuales piden a sus clientes claves de acceso que se obtienen mediante tarjetas o el envío de datos personales. Cuando las claves fallan o alguien intenta aprovecharse de manera fraudulenta de los nuevos sistemas de movimiento de capitales interviene el grupo de delincuencia económica de la brigada de Policía Judicial de la Comisaría de Gijón. Estos agentes del Cuerpo Nacional de Policía, que trabajan en El Natahoyo, se encargan, entre otras cosas, de vigilar la web. En el grupo de la Comisaría gijonesa trabajan cada día 8 agentes de diversas categorías. Sobre las mesas del despacho en el que desarrollan sus funciones en las dependencias policiales reposan casos relacionados con el blanqueo de capitales, la propiedad intelectual e industrial o los que tienen que ver con el fraude en las telecomunicaciones. Uno de sus agentes comenta que su trabajo diario se basa, principalmente, en las denuncias: «Ésa es nuestra principal fuente de información, aunque en algunas ocasiones participamos en investigaciones iniciadas por compañeros que tienen también ramificaciones en nuestro campo». Una vez recibida la denuncia realizada en la oficina de atención al ciudadano de la Comisaría, se inicia el trabajo de investigación. Cada mañana es una sorpresa: «En algunas ocasiones al ser delitos informáticos los delincuentes no se localizan en Gijón y tenemos que mirar si en otras comisarías hay denuncias similares a las que recogemos nosotros y si el delincuente se encuentra fuera de la ciudad». La complejidad del número de asuntos que trata este grupo hace que se tengan que dividir los temas sobre los que trabajan en varios campos. El honor en la web La delincuencia en internet va en aumento. «Lo más normal son las estafas, pero también aumentan las injurias y las amenazas que lleva a cabo gente que cuelga fotografías y vídeos de otras personas para insultarlas o dañar su honor». Para llevar a cabo estos delitos se utilizan todo tipo de herramientas, como pueden ser las redes sociales (véase ejemplos como Facebook o Tuenti) o los programas de mensajería instantánea. «Cada vez se denuncia más, porque los ciudadanos se están concienciando de que no se puede colgar cualquier cosa en la red. Insultar a alguien en un foro o un blog es como hacerlo en una pared, estás faltando el respeto en un lugar público». El agente que relata el trabajo policial resalta la realidad de que los delitos publicitados a través de internet adquieren más importancia. Hay que tener en cuenta que la mayor parte de las páginas son de carácter público. Economía virtual En relación con las estafas que se llevan a cabo a través de la red, en la Comisaría de Gijón señalan que puede haber varios tipos. El más común de todos ellos es el conocido como «fishing». Los delincuentes acceden a la cuenta bancaria de un ciudadano una vez que le han robado las claves de acceso y realizan transferencias a su favor. Así, mueven cantidades ingentes de dinero. Los «cerebros» de este tipo de redes no suelen operar desde España. Normalmente tienen su base en países extranjeros e incluso extracomunitarios, lo que dificulta en exceso su captura y las investigaciones del caso en el que se necesita la cooperación con otras policías. Grupo policial El grupo de delincuencia económica de la Brigada de Policía Judicial de la Comisaría de Gijón -compuesta por ocho agentes- lleva ocho años trabajando, pero los funcionarios que lo integran son quizá de los que más se adaptan. Han tenido que pasar por épocas en las que el hurto o el robo eran prácticas habituales a tiempos en los que los delitos se cometen con un ratón de ordenador y el teclado frente a la pantalla. Este tipo de agentes especializados empezaron a trabajar a nivel nacional en el año 1997 con un pequeño grupo operativo que luego fue creciendo conforme aumentaba la demanda ciudadana. El Ministerio del Interior decidió en el año 2000 reforzarse con agentes especializados en delitos informáticos. |
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